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El DESPILFARRO DEL DINERO PUBLICO

Sigfrido Reyes, Presidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador, no tiene reparo para justificar el despilfarro del dinero público para comprar una flotilla de autos de lujo para los directivos de dicho órgano del Estado.

La Asamblea Legislativa ha despilfarrado $1 millón 124 mil 662 con ocho centavos para comprar autos de lujo para 13 directivos, jefes de fracción y algunos diputados que gozan de ese privilegio. Sigfrido Reyes no tiene reparo también en justificar que él tenga asignado tres autos de lujo, incluyendo un Toyota Land Cruiser que cuesta más de $53,000 dólares estadounidenses.

Cuando los políticos creen que tienen el derecho de malgastar los escasos fondos públicos en caprichos banales, y no tener que dar explicaciones a los contribuyentes, entonces, las palabras “servicio” y “sacrificio” carecen de todo significado. Servir a los demás y hacer sacrificios por el bienestar del “pueblo revolucionario” o el “pueblo nacionalista” solamente son slogans para llegar al poder.

Todos los dirigentes de los partidos políticos en la Asamblea Legislativa, a la hora del festín, se les olvidan la palabra “decencia”. Digo decencia porque cuando gran parte del pueblo salvadoreño pasa hambre, es injustificable gastarse más de un millón de dólares en autos de lujo para dirigentes de la Asamblea Legislativa.

Hace poco, los honorables diputados y diputadas se auto recetaron un sustancioso aumento salarial, de $800 dólares, medida que tuvieron que suspender debido al rechazo contundente de la sociedad civil que se expresó, a través de las redes sociales y manifestaciones públicas, que ya está harta de tan repugnante, indecente y ofensiva práctica de la clase política salvadoreña de pensar que el “servir” significa “haber cómo salgo mejor parado”.

Es tanto la sinvergüenza que muchos diputados se enorgullecen públicamente de los privilegios materiales que reciben por “servir” al pueblo salvadoreño. Más de una vez, en este periódico y a través de otros medios informativos, he denunciado la repugnante práctica de malgastar los escasos fondos públicos del Estado en actividades y productos que no benefician al país.

De hecho, otra vez hago un llamado a los dirigentes de la clase política para que actúen correctamente, y que den un ejemplo de servicio y sacrificio a la gran mayoría de ciudadanos que han perdido la esperanza en las instituciones políticas del país. No existe ningún argumento que justifique que el señor Presidente de la Asamblea Legislativa tenga 3 autos asignados ni tampoco que la directivos de ese organismo estatal se les asignen autos de lujo.

Considerando que el Presidente de la Asamblea Legislativa recibe un sueldo mensual de aproximadamente $8,000.00 (entre salario base y gastos de representación), él puede comprarse su propio auto de lujo. Es más, todos los diputados reciben un sueldo que les puede permitir comprarse su propio auto. El contribuyente no debe contribuir ningún centavo para pagar autos de lujo a la dirigencia política.

Los diputados deben pagar sus propios autos como lo hacen la inmensa mayoría de hombres y mujeres en el sector privado. En la empresa privada el despilfarro conlleva a la bancarrota, al desprestigio y a la ruina, pero en la Asamblea Legislativa, esa regla fundamental, al parecer, no se aplica.

La vocación de servicio y sacrificio debe ser parte no solamente del vocabulario de la Asamblea Legislativa o cualquier otro organismo del Estado, pero se tiene que traducir en hechos. No podemos permitir, aquellos que creemos en el verdadero propósito de la política, que algo tan importante y sagrado, se prostituya a tal punto que la sociedad civil permanezca indiferente, y no sea capaz de denunciar, con palabras fuertes y contundentes, algo tan indignamente, ofensivo y repulsivo como es despilfarrar más de un millón de dólares en autos de lujo para dirigentes partidarios. No nos debemos equivocar: cuando los políticos creen que tienen derechos más allá de los que les ha dado el pueblo, entonces estamos a un paso de vivir bajo una tiranía. © 2012 Manuel García
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2 comments :

  1. Pero José Manuel, por favor no vengas con este tipo de comentarios si a vos te han traido como guardaespaldas del Director del ISSS que me imagino tiene su propia flota de vehiculos, su ascensor privado y su grupo de guardaespaldas.
    Asi que no te pongas tan moralista porque conocemos tus pasos

    ReplyDelete
  2. Entonces que alguien me explique cual es la difierencia entre un partido de izquierda y uno de derecha. Pooor Favooor.

    ReplyDelete

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