Opinión

[Opinión][bleft]

Inmigración

[Inmigración][twocolumns]

Salvadoreña se reencuentra con sus hijos luego de sufrir violaciones a sus derechos

Piden al gobierno de Mauricio Funes que investigue y aclare los abusos denunciados
Jessica Martínez, junto a tres de sus hijos, frente al edificio de USCIS en Santa Ana, California | Soudi Jiménez

Saudi Jiménez

Después de pasar por el calvario de la deportación y amenazas en su propio país, Jessica Martínez respira un poco tranquila, al abrazar nuevamente a sus hijos en Los Ángeles, a quienes dejó solos hace 17 meses.

Esta mujer originaria de Usulután, El Salvador se reencontró con Dana (14 años), Giselle (13) y los gemelos Jordan (11) y Jordy (11).

“Aquí estoy segura”, dijo Martínez a HOY luego de su liberación, el pasado 1 de agosto, en la ciudad de Santa Ana, en el condado de Orange, frente al edificio federal del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (
Con lágrimas en sus ojos, Jessica Martínez narra parte de los atropellos que ha vivido.
“Tengo la dicha de estar con mis hijos, pero con la preocupación de buscar a donde irme a vivir”, agregó, destacando que pasó 38 días bajo custodia. A la fecha, su esposo Juan Portillo, sigue detenido.

Por varios meses, el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (Idhuca) atendió a esta pareja en El Salvador, pero el 23 de enero cerró el caso, debido a que se vieron obligados a salir de ese país.

Después de analizar las pruebas, la organización El Rescate, en Los Ángeles, asumió la asistencia humanitaria, con el propósito de lograr la reunificación familiar como primer paso.

“La integridad física de la pareja estaba en riesgo, por eso les asesoramos que cruzaran la frontera y solicitaran asilo político”, explica Salvador Sanabria, director ejecutivo de la entidad.

Atropellos

Martínez y Portillo, residentes en el sur de Los Ángeles, fueron detenidos por agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), el 3 de febrero de 2012, como parte de un proceso de deportación.

A la mujer, en ese momento en estado de embarazo, la trasladaron al condado de Orange. Según recuerda, un agente vio su expediente y encontró que padecía de una enfermedad de transmisión sexual. “No eres persona deseable en este país”, le dijeron.

Como parte de la rutina, se dirigía a tomarse el peso. Sin embargo, asegura que al caminar hacia la máquina se desmayó.

“Cuando desperté estaba sangrando”, revela. Todavía alcanzó a sentir golpes, indica. “Traté de cubrirme el estómago de las patadas. En la cara se me hizo un hematoma, pero era demasiado tarde”, confiesa Martínez.

Después de ser atendida en el hospital de Irvine, agentes observaron que por los golpes no podían dejarla detenida. La liberaron al día siguiente, pero la citaron para el 8 de febrero.

En esa audiencia, se encontró con un oficial de ICE y un funcionario del consulado salvadoreño. Luego de la entrevista, le pidieron que firmara un documento, se trataba del pasaporte provisional para completar la deportación.

La mujer manifiesta que se resistió, pero al final fue obligada. “Me agarraron, me forzaron a poner la huella”, asevera, cuando ella quería ayuda para denunciar lo que había pasado en el centro de detención.

Denuncias

El 15 de febrero fue trasladada hacia El Salvador. En el avión comenzó a sangrar, dice que eran síntomas de aborto.

En el aeropuerto de Comalapa fue vista por un médico, quien dijo que tenía un embarazo de alto riesgo. No obstante, terminó perdiendo a sus hijos, dice que eran trillizos.

Con el apoyo del Idhuca, denunciaron los atropellos ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. Por este caso, fue removido de su cargo el cónsul William Jarquín, encargado del área de protección consular.

“Me suena como a chivo expiatorio, porque él tenía jefes inmediatos”, dice Sanabria. “Lo que se busca es que se haga justicia, que los culpables de estos abusos sean sancionados con lo que la ley establece”.

El Idhuca sometió una querella en contra de ICE ante la oficina de derechos civiles del Departamento de Seguridad Nacional, para que se deduzcan responsabilidades.

El Rescate, por su parte, espera que el gobierno salvadoreño investigue y aclare los abusos denunciados por Martínez.

“El consulado por mandato de ley debe garantizar los derechos de los connacionales detenidos, no ser un perpetuador de las violaciones”, agrega el activista. “Sabemos que hay otros salvadoreños detenidos que tienen meses, pero no han recibido asistencia”.

De no haber una respuesta, el siguiente paso será demandar al estado salvadoreño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

“Este es un caso símbolo para que en el futuro se eviten abusos, daños y perjuicios en contra de los detenidos en manos de ICE, y que por lo general quedan impunes y en el olvido”, aseveró Sanabria.

Intimidación

De acuerdo al informe del Idhuca, se documentaron amenazas en contra de las víctimas durante su estancia en ese país centroamericano. Incluso pidieron ayuda a la embajada de Estados Unidos en El Salvador y al FBI.

Martínez dice que presentaron al menos cinco denuncias por hechos intimidatorios ante la Fiscalía de ese país, por lo que optaron en cambiar de residencia de forma permanente, hasta que salieron rumbo a México en febrero de 2013.

“Quizá me querían matar porque se destapó todo el manejo de los consulados en Estados Unidos”, analiza Martínez. “Lo más triste es que tengo miedo por mi familia allá”.

Jessica ahora tiene que buscar trabajo y encontrar fondos para rentar un apartamento. De lo contario, puede perder la custodia de la segunda de sus hijas, la cual se encuentra bajo supervisión del condado de Los Ángeles.

Los otros tres hijos se encuentran bajo la custodia de una familia cercana a Martínez.

“El Departamento de Niños me exige que agarre un apartamento, sino pierdo a mi niña. Me tengo que mover, porque estamos ocho personas en una sola casa. Cualquier ayuda sería bienvenida”, asegura.

El Rescate, mientras tanto, avanza en la gestión legal que permita la libertad de Portillo. Al mismo tiempo, trabaja en la aprobación del asilo político para la pareja.

“Es difícil reunificarse con los hijos y no tener un lugar a donde llegar”, enfatiza Martínez, con lágrimas en sus ojos. “Ahora toca empezar de nuevo, como si fuera la primera vez”.

swjimenez@hoyllc.com

EL DATO

EL RESCATE

Dirección: 1501 W. 8th St. #100, Los Ángeles

Teléfono: 213-387-3284

Comentarios
  • Blogger Comentarios en Blogger
  • Facebook Comentarios en Facebook
  • Disqus Comentarios en Disqus

No comments :

Gracias por participar en SPMNEWS de Salvadoreños por el Mundo


Administración Trump

[Trump][grids]

Politica

[Politica][threecolumns]

Deportes

[Deportes][list]

Economía

[Economía][threecolumns]

Tecnología

[Tecnología][grids]

English Editions

[English Editions][bsummary]